{"id":3288,"date":"2025-08-08T11:12:48","date_gmt":"2025-08-08T14:12:48","guid":{"rendered":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/?p=3288"},"modified":"2025-09-16T08:40:20","modified_gmt":"2025-09-16T11:40:20","slug":"resena-de-enero-de-sara-gallardo-1931-1988-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/2025\/08\/08\/resena-de-enero-de-sara-gallardo-1931-1988-buenos-aires\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de \u201cEnero\u201d, de Sara Gallardo (1931-1988 -Buenos Aires)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Hern\u00e1n Lasque<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"581\" height=\"916\" src=\"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/WhatsApp-Image-2025-08-07-at-13.49.51.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3289\" style=\"width:370px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/WhatsApp-Image-2025-08-07-at-13.49.51.jpeg 581w, https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/WhatsApp-Image-2025-08-07-at-13.49.51-190x300.jpeg 190w\" sizes=\"(max-width: 581px) 100vw, 581px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuarto libro: <a href=\"https:\/\/opac.uncoma.edu.ar\/cgi-bin\/koha\/opac-detail.pl?biblionumber=61982\"> \u201cEnero\u201d, de Sara Gallardo<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Enero<\/em> es la primera novela de la escritora argentina Sara Gallardo, ten\u00eda 27 a\u00f1os cuando la public\u00f3, pero contar\u00eda luego, en una entrevista, que la escribi\u00f3 a los 23. Llama la atenci\u00f3n, quiz\u00e1s, es admirable, la madurez de su escritura depurada, el manejo de recursos finos como el mon\u00f3logo interno alternado en los pasajes, el tratamiento del lenguaje y una prosa po\u00e9tica singular, monstruosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esta novela, que apareci\u00f3 en el a\u00f1o 1958, Sara Gallardo rompe con la visi\u00f3n ut\u00f3pica del campo argentino, que imperaba en la \u00e9poca. Aunque la historia se desarrolla en un \u00e1mbito rural, el campo no es el marco de la novela, sino que es un protagonista invisible, una omnipresencia en la vida de peque\u00f1os seres, ego\u00edstas y cobardes, que luchan sin ning\u00fan tipo de anhelo, ni esperanza m\u00e1s que sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLa trama nos lleva a una joven de diecis\u00e9is a\u00f1os <\/em><em>llamada Nefer <\/em><em>que vive junto con su madre, Do\u00f1a Mar\u00eda, su padre Don Pedro y su hermana Alcira en un puesto que tiene poco olor a hogar. La familia se dedica al orde\u00f1e de vacas. Enamorada del Negro, Nefer medita en soledad sobre su <\/em><em>amor no correspondido<\/em><em>, su desgracia y el deseo de muerte. <\/em><em>Fue v\u00edctima de violaci\u00f3n por parte de un hombre al que reconoce y puede ver. <\/em><em>Y como rememoraci\u00f3n aparece <\/em><em>el<\/em><em> vestido de flores d\u00f3nde an<\/em><em>idaba <\/em><em>su anhelo de ser mirada <\/em><em>por su amado, aquel que llevaba puesto para que la viera el Negro en la fiesta de la que huir\u00eda <\/em><em>al verlo con otra mujer. E<\/em><em>n esa huida <\/em><em>es <\/em><em>apresada por Nicol\u00e1s, <\/em><em>su violador<\/em><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y Gallardo bosqueja una imposibilidad violentada y adolescente, y le da forma sonora a una angustia que como un \u201chongo negro y creciente\u201d germina en el vientre oscuro de Nefer. Frente a esto la joven, \u201capaga el alma y contin\u00faa\u201d. Puede tambi\u00e9n observar el campo y respirar profundo, lo que le permite mantener a raya \u201cel miedo que la oscuridad mantuvo encerrado bajo la piel\u201d, y que al salir \u201cla alivian del nudo que la ahogaba\u201d. Y esto se acompasa con una descripci\u00f3n preciosa de sonidos, horizontes, paisajes y teros. Esos que la autora describe tan bien porque los conoce, porque se cri\u00f3 entre ellos. Mientras, nuestra protagonista se concentra en esas peque\u00f1as cosas que le permitan continuar: \u201cVaca -piensa- una vaca overa, otra y otra. Esa est\u00e1 asoleada. Teros. Dos teros y un pich\u00f3n grande. \u00a1Qu\u00e9 fuerte gritan!\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Violada, no registrada por el hombre amado, ignorada por la familia, y tomada por el dolor, Nefer sabe que no puede detener el tiempo. Por ello es recurrente el deseo de morir o de encontrar soluciones m\u00e1gicas como perder esa semilla a puro galope en su matungo. Recurre tambi\u00e9n a la b\u00fasqueda de soluciones vedadas, como el intento de abortar acudiendo a una familia oscura y marginada. Pero el silencio y el terror se imponen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y volvamos al campo, donde el tiempo de la naturaleza, de las tradiciones, y de las desigualdades en t\u00e9rminos de clase y g\u00e9nero se combinan un todo complejo. Donde un tiempo de la cosecha se entrelaza con el de la taberna y el de la iglesia. Y d\u00f3nde las hijas de patronas con zapatos embarrados de barro blanco tienen otras posibilidades y accesos. Nefer sabe que no puede detener esas palabras mudas que se entretejen en su silencio, en su angustia que crece y en ese rumiar en donde Gallardo nos hace agonizar. Y la autora le pone palabras a esa violencia que no logra hacer forma en Nefer, m\u00e1s que en el movimiento constante y la b\u00fasqueda. A caballo, en miradas, en silencios, en los desencuentros, pero tambi\u00e9n en el campo que la acuna con sus atardeceres y en el refugio que s\u00f3lo encuentra en su potranca a la que llama \u201chogar\u201d. Gallardo le pone el cascabel al gato y de-construye a esa violencia tan naturalizada que se quiebra. Al desamparo y en las profundidades rurales donde esa ni\u00f1a\/joven pasa de enamoradiza a la \u201cputa que goz\u00f3, que las pague\u201d. Estas \u00faltimas palabras masticadas por un joven con problemas mentales, pero tambi\u00e9n por una madre de la que se esperar\u00eda como m\u00ednimo recibir arrullo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y se impone la ley femenina, patriarcal y machista. Los designios de la Patrona (Do\u00f1a Mercedes, due\u00f1a de la estancia \u201cEl Destino\u201d y madrina de Nefer) y de su madre, quienes garantizan que se cumpla con ese patrullaje para que todo prosiga con su curso \u201cnormal\u201d. No es llamativo c\u00f3mo en esta l\u00ednea aguda se les deje un papel secundario a los varones. Don Pedro y Juan, el pe\u00f3n, se presentan m\u00e1s bien imp\u00e1vidos, aunque tambi\u00e9n m\u00e1s amorosos en relaci\u00f3n a las mujeres. Ellas quiebran cualquier idea de refugio y garantizan que los designios del patriarcado se concreten. Entonces, frente a este entramado narrativo, Gallardo nos deja desnudos y perplejos frente a la evidencia de que la protagonista est\u00e1 atrapada en un tejido social brutal y naturalizado. Y all\u00ed la segunda originalidad del texto. Nefer no tiene energ\u00eda suficiente para romper la trama. Debe aceptar el mandato de la clase superior, de la Iglesia. Y aparece un nuevo agregado: \u201cLos patrones y los polic\u00edas tienen ideas parecidas\u201d. As\u00ed, el hombre bigote violador no es censurado, sino que incluso no se averg\u00fcenza ni arrepiente. Y que los sujetos\/as marchen al comp\u00e1s de las campanas, \u201cla fiesta\u201d debe continuar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En estas violencias de abandono, de desinformaci\u00f3n, de clase y de g\u00e9nero, Nefer navega entre muchas disquisiciones: \u00bfser\u00e1 un amigo el que crece, el que me permitir\u00e1 sentirme acompa\u00f1ada o s\u00f3lo una semilla triste? Y ese derecho es garantizado por la autora: dudar. Aunque la sujeci\u00f3n vuelve a vencer la curva y la estrangula.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En una realizada por Reina Roiffe a Sara Gallardo, la novelista afirma, \u201cMe han dicho que mis personajes no luchan por nada, que son una inercia total. Y no es que no luchan por nada, simplemente saben que contra la adversidad o la ruptura del amor no se puede luchar\u201d. Luego la entrevistadora le repregunta \u201c\u00bfHay una especie de acatamiento de la realidad \u00bfUsted se resigna f\u00e1cilmente?\u201d y la genial Gallardo responde \u201cJam\u00e1s. Soy como los elefantes.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de un lenguaje po\u00e9tico que ejecuta como un instrumento musical, a la perfecci\u00f3n, y, en la sucesi\u00f3n de escenas que <em>vivimos <\/em>en carne propia, nos vemos en la encrucijada de Nefer y su entorno rural opresivo, que no la contiene por ser mujer, por ser pobre, precisamente menor y haber sido violada. Sobre su cuerpo ella no decide, ni siquiera su familia, sino sus patrones. Lo relatado es brutal, el relato es de una belleza desgarradora que arrasa el coraz\u00f3n de sus lectoras y lectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Sara Gallardo Drago Mitre fue una escritora y periodista argentina. Es autora una obra que por pasajes se vuelve inclasificable, cuenta con seis novelas y una colecci\u00f3n de cuentos, adem\u00e1s de art\u00edculos period\u00edsticos y libros de literatura para infancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Art\u00edculo de referencia y transcrito: <em>\u201cEnero. <\/em><em>U<\/em><em>n refugio ausente\u201d, <\/em><em>de Valeria Pujol Buch. Revista \u201cGuay\u201d<\/em><em>de Humanidades <\/em><em>de la Universidad Nacional de La Plata.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Promoci\u00f3n de la lectura. Secci\u00f3n <a href=\"https:\/\/opac.uncoma.edu.ar\/cgi-bin\/koha\/opac-search.pl?limit=mc-loc%3A%22%22%22CL%22%22%22&amp;sort_by=acqdate_dsc&amp;addto=Agregar+a...\">\u201cCuarto Libro\u201d<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Hern\u00e1n Lasque Cuarto libro: \u201cEnero\u201d, de Sara Gallardo Enero es la primera novela de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,183],"tags":[171,117,151],"class_list":["post-3288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-cuarto-libro","tag-blog","tag-promocion-a-la-lectura","tag-resenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3288"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3288\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3291,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3288\/revisions\/3291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bibliocentral.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}